Este es el tema más atacado por el protestantismo latinoamericano:
10 jul
DEFENSA DEL EMBRION
Defensa hecha por el Doctor Carlos Fernandez del Castillo Sanchez, en la Suprema Corte de Justicia, por la legalización del aborto antes de las doce semanas, en el Distrito Federal, Mexico. Aquí en “conversos” Bernard Nathanson, el rey del aborto.
30 jul
BUSQUEDA DE LA VERDAD Y CRISIS DE LA RAZON
Excelente y última conferencia de Pablo Domínguez Prieto, sacerdote y doctor (en filosofía y teología), quien murió en 2009. La película documental “LA ULTIMA CIMA” relata su admirable vida; véala en “películas de santos“
15 mar
LA IGLESIA: UNA, SANTA, CATOLICA Y APOSTOLICA
Excelente exposición de apologética carismática sobre las notas de la Iglesia. Con el eximio predicador Fernando Casanova, ex pastor pentecostal. Su testimonio, aquí en “conversos“.
20 ene
JEHOVA: ¿NOMBRE DIVINO?
DEFINITIVAMENTE, JEHOVA NO ES
–T.J. -¿Sabe usted como se llama Dios? Dios tiene un nombre, Dios se llama Jehova. La religión verdadera es aquella que «santifica su nombre», y eso hacemos los Testigos de Jehová.
–Nosotros le decimos Yahveh.
–T.J.-Bueno, puede decirse Yahveh o Jehová; lo importante es llamarle por su nombre.
–¡No, no, no, no! Nada de que puede decirse Yahveh o Jehová, seamos precisos. «Jehová» no ha sido, no es, y nunca será el nombre de Dios, porque la palabra «Jehová» no existe en la Biblia, ni tiene fundamento histórico. Veamos lo que dicen las enciclopedias más prestigiosas:
- GRAN ENCICLOPEDIA UNIVERSAL: Jehová, forma incorrecta de pronunciar y deletrear el nombre del Dios de Israel, Yahvé…
- DICCIONARIO ENCICLOPEDICO «PLAZA Y JANES»: Lectura erronea de Yahvé…
- ENCICLOPEDIA BRITANICA: an erroneous rendering of the name of the God of Israel. …
- ENCICLOPEDIA AMERICANA: an erroneous pronunciation of the name of the God of Israel in the Bible, …
- NUEVA ENCICLOPEDIA LAROUSSE. En 20 volúmenes. Jehová, forma incorrecta por Yahvé. El texto hebreo de la Biblia da las cuatro consonantes Y H V H. Los judíos al leer la Biblia sustituían el nombre «inefable» de Dios, por la voz Adonay (=Señor). Los masoretas al vocalizar el texto consonántico, colocaron bajo las cuatro consonantes del tetragrámaton las vocales de Adonay (a,o,a) para recordar que debía sustituirse la lectura Yahvé por Adonay. Los cristianos leyeron aquellas consonantes con estas vocales: de ahí la lectura Yehová (=Jehová). Hay cambios vocálicos, la primera “a” se hace “e” debido a leyes fonéticas del hebreo.
“Las últimas investigaciones sobre el nombre Yahvéh parecen haber demostrado que su forma original no es ninguna de las formas breves (Yahu, Yah, Yeho, Yao, Ya, Yo), sino la completa: Yahvéh. PRONUNCIACION: No podemos deducir hoy, a base de nuestro texto hebreo, cómo pronunciaban los israelitas el sagrado nombre de yhwh, puesto que no escribían las vocales y, por otra parte, al tiempo de ser introducidas las vocales por los masoretas, hacía ya mucho que no se oía pronunciar jamás ese nombre. Sin embargo, testimonios extrabíblicos confirman la pronunciación yahvé. Teodoreto (Quaest. 15 in Exod., 7; siglo V) observa que, aunque los judíos nunca pronuncian el tetragrámaton, los samaritanos lo pronuncian Iabe. Y como los samaritanos desde su cisma con los judíos, rechazaron toda evolución religiosa de estos, hay que reconocer que en la pronunciación de los samaritanos tenemos la pronunciacion de los judíos del siglo V a. C. En otras ocasiones Teodoreto reproduce la pronunciación de los samaritanos por Iabai. También san Epifanio (siglo IV) transcribe Iabe. Clemente de Alejandría (Stromata V, 6,34; hacia el año 200 d. C.) escribe Iaove y Iaovai, que evidentemente son paralelos de Iabe y Iabai. Finalmente, Orígenes (Comment. in Psalm.) ofrece la forma Iae, perfectamente comprensible, puesto que en griego no puede transcribir bien ni el h ni el w hebreos.”
Tomado del Diccionario de la Biblia, H. Haag/ A. van den Born/ S. de Ausejo, Ed. Herder, décima edición, año 2000, pág. 2054.
RESUMIENDO: EL NOMBRE DE DIOS NO ES JEHOVA. Aunque la evidencia, según los hebraistas, apunta hacia la pronunciación YAHVE, como cristianos, no nos preocupa mucho esto del nombre para poder dirigirnos a Dios, puesto que Cristo nos enseñó a llamarle Abbá, Padre. Si hubiera sido muy importante llamar a Dios por su nombre (tal como pretenden los hermanos Testigos), Cristo lo hubiera hecho, pero NUNCA lo hizo. Jesús le llama Señor, Dios y, por supuesto, Padre. ¿Por qué en este punto, tendríamos que inventar y hacer las cosas diferentes a Cristo? A la luz del actuar de Cristo, es claro que las frases bíblicas de «santificar su nombre», «dar a conocer su nombre», etc., no significan andar pronunciando unas letras, puesto que Cristo no lo hizo. Con «Nombre» se refiere a la misma persona divina, no a una palabra.
Por otra parte, sabemos que nuestros hermanos mayores, los judíos, tienen por gran reverencia a Dios el no pronunciar Su Nombre; en la Iglesia nos unimos a su sentir, y por ello, en nuestro culto público, en los actos litúrgicos, no se pronuncia el nombre divino ni al leer el texto bíblico ni en las oraciones; en su lugar usamos Dios, Señor, y Padre…como hizo Cristo. Pero los hermanos Testigos hacen las cosas al revés, y cometen tres errores: dicen que las palabras «Dios», «Señor» y «Padre» son títulos o funciones, que no valen para dirigirse a Dios; se ufanan de pronunciar constantemente su Nombre, y además, un nombre, a todas vistas, erróneo.
9 dic
MARIA: AZUCENA INMACULADA
CUATRO ARGUMENTOS BIBLICOS Y UNO DE RAZON
1. LA MUJER ENEMIGA DE SATAN
A) «Su simiente» hiere a Satán. Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza (Gen 3,15). Sabemos que la «descendencia» que hiere al demonio es una persona concreta: Jesucristo; así también, «la mujer», declarada «enemiga del demonio» ¿podría ser alguien más, que la misma progenitora de ese Hijo? Además, el mismo texto (versión de los Setenta) lo dice: simiente suya, dice «espérmatos» (=semen)… es algo raro dicho de una mujer, ya que los hijos eran «simiente del hombre», eso se pensaba: el hombre depositaba su simiente (=semilla) y en la matriz simplemente se desarrollaba; no se sabía de la existencia del óvulo. Pero aquí se habla de una mujer que tiene un hijo «simiente suya»… y la única mujer que ha tenido su hijo sin semilla de varón, y con sólo su propia semilla … es la Virgen María.
B) «Mujer» porque no tenía pecado. Antes del pecado, Adán llamaba «mujer» a su compañera (Gen 2,23); pero después del pecado Adán le llama «Eva» (Gen 3,20). Del mismo modo Cristo, nuevo Adán, llama a María «mujer», y no le llama “madre” (=Eva), ya que Eva significa “madre de los vivientes”. La palabra «madre» podría evocar a Eva pecadora, pero como María no lo es, le llama «mujer» … la sin pecado.
C) La «bendita» que hiere al enemigo. La Biblia habla de dos mujeres declaradas «benditas», Yael (“bendita entre las mujeres” Jue 5,24) y Judit (“bendita seas en todas las naciones” 14,7) porque cada una había vencido, hiriendo en la cabeza, a un enemigo de Israel. Tambien María, es llamada Mujer «Bendita» (Lc 1,40ss) y en la Pasión la vemos junto a la Cruz… y la cruz atravezó la Calavera (=Gólgota). ¿No será que María –junto con Jesús– pisa y hiere simbólicamente la “Calavera” porque en ella fue herido Satán, el común enemigo?
2. ADAN FUE CREADO CON «TIERRA SANTA»
Maldito sea el suelo por tu causa (Gen 3,17). Después del pecado el suelo quedó maldito, manchado por el pecado, pero Adán fue creado de la tierra buena. Jesucristo es el nuevo Adán (1 Cor15,45), que no peca, y que además, quita el pecado del mundo; por eso con más razón fue hecho de “tierra santa”… de la carne inmaculada de María… tierra sin pecado.
3. DIOS TOMA POSECION DEL TEMPLO
El poder del Altísimo te cubrirá con su sombra (Lc 1,35), evoca la nube que manifiesta la presencia de Dios: en Mt 17,5 una nube cubre con su sombra a los discípulos; en Ex 19,16 y 24,16 la nube cubre el monte Sinaí. Pero cuando se trata del Santuario además de cubrirlo, toma posesión de él (Ex 40,34-35). También en 1 Re 8,10ss la nube llena el templo de Jerusalén y expulsa a todos… signo de que ese lugar era sagrado, perteneciente a Dios. También los cristianos somos templo de Dios, y María, en sumo grado. En aquel templo material de Jerusalén Dios se complacía y manifestaba, pero en María, Dios Santísimo tomó las paredes de ese templo y con ellas se vistió. ¡Dios se vistió con la carne de María!… ¡que limpias, que puras debían ser esas paredes! Pero la imagen, del vestido en Dios, es imperfecta, ya que la unión entre persona y vestido es periférica, mientras que la encarnación fue una profundísima unión, porque Dios, por medio de esa carne que toma, asume la naturaleza humana, y llega a ser ¡Dios-hombre! Y como la distancia entre Dios y el pecado es infinita, la carne tomada jamás pudo estar contaminada… ¡fue sin pecado desde siempre!
4. ES «LA LLENA DE GRACIA»
Alégrate llena de gracia, el Señor está contigo (Lc 1,28). En la Biblia, encontrar gracia ante un rey, era gozar de su aceptación, de su protección, de sus bienes y, hasta de su amor (v.gr. Est 2,17). Así que «llena de gracia» indica que María está totalmente favorecida por Dios, que es totalmente agradable a El.
OBJECION: La Biblia presenta también a otras personas como “llenas de gracia”, por eso, la frase del Angel no le hace una distinción especial.
RESPUESTA: Es cierto que de otras personas se dice también que eran llenas de gracia, pero María lo tiene como nombre. Notemos que el Angel no le llama «María», sino «llena de gracia» (kejaritomene). Ejemplo: a muchas personas le decimos “señor”, pero sólo uno es el Señor (nuestro Dios); hablamos de muchos libros, pero hay uno al que le llamamos «Libro», porque es el libro por excelencia… a la Biblia (=libro). Del mismo modo, María no es una “llena de gracia” más, sino «La llena de Gracia», ese es su nombre. Es la totalmente agradable a Dios porque es «la toda santa» ―como gustaban decir los primeros cristianos―. A Ella, Dios mismo podría decirle las palabras bíblicas: toda hermosa eres, amada mía, no hay mancha en ti (Cant 4,7). Siendo Jesús el Cordero, su madre es la blanca oveja.
OBJECION: La Biblia dice que también ella fue salvada: mi espíritu se alegra en Dios mi salvador (Lc 1,47). Eso significa que fue pecadora.
RESPUESTA: ¡Momento! El hecho de que haya sido salvada no incluye que haya pecado. Hay personas que dicen que Dios les ha salvado de las drogas y del alcohol, pero jamás han sido alcohólicas ni han tenido problemas con las drogas; han sido salvadas de caer en esos vicios, han sido preservadas. Se puede salvar a alguien antes de caer o después de caído. En María fue antes de caer, fue preservada de caer en pecado. La misma expresión «kejaritomene» lo dice, ya que literalmente significa «tú que has estado y sigues estando llena de favor divino», hace referencia al pasado y presente. No dice que “será llena” en el futuro, cuando se encarne en Ella o cuando muera Jesús por todos los hombres. Ella fue preservada del pecado desde el primer instante de su concepción en atención a los méritos de Cristo, Salvador de todos.
OBJECION: La Biblia dice que todos somos pecadores, y que no hay ningún justo.
RESPUESTA: La palabra griega para “todos” no necesariamente indica universalidad absoluta, ya que en Mc 16,20 dice que los Apóstoles salieron a predicar por todas partes… y sabemos que no vinieron a México; también puede verse Hch 1,1 donde Lucas dice que en su Evangelio escribió “todo” lo que Jesús hizo y enseñó; pero viendo los otros Evangelios, sabemos que hay cosas que omitió. También lo de “no hay ningún justo”… la Biblia dice que san José era justo (Mt 1,19), que Zacarías e Isabel también lo eran (Lc 1,6), etc. Siempre hay honrosas excepciones. Y si alguien revira con aquello de que «en Dios no hay acepción de personas»… Contestamos: eso indica que no discrimina a nadie; pero de que algunos son más dignos o más santos que otros, es indudable, ¿no recuerda la alabanza que hizo Jesús de Juan Bautista? (Mt 11,11).
5. PUDO Y QUISO, LUEGO, LO HIZO
Si fuera usted Dios ¿cómo haría a su madre, con pecado o sin pecado? El beato Juan Duns Escoto argumentaba: Potuit, decuit, ergo fecit (=podía, convenía, luego, lo hizo).
Y el pueblo español lo cantaba así:
Desáteme el más agudo
este argumento preciso:
o pudo Dios y no quiso,
o quiso Dios y no pudo.
Si lo primero decís,
a su bondad agraviáis;
si lo segundo negáis,
contra su potencia is.
¿Quiso y no pudo? No es Dios.
¡Pudo y no quiso! No es Hijo.
Digan, pues, que pudo y quiso.
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